4 enfermedades mentales de lo más raras y curiosas que te puedes encontrar.

4 enfermedades raras

 

El cerebro humano es tan poderoso que nos puede permitir vivir como ningún otro ser vivo, pero a su vez puede llegar a ser el causante de enfermedades mentales tan raras como las siguientes:

 

1.-Síndrome de Capgras

Es un trastorno mental que afecta a la capacidad de identificación del paciente. La persona que lo sufre cree que las personas que le rodean son farsantes, impostores. El paciente ve que la persona observada tiene los mismos rasgos físicos que la persona “original” y conocida, pero su mente o su personalidad no pertenecen a ella, es diferente. Para ellos, estos “impostores” asumen roles de las personas a las que sustituyen y se comportan del mismo modo.

 

Esta enfermedad fue descubierta por Jean Marie Joseph Capgras, psiquiatra francés que reconoció la enfermedad bajo el nombre de l’illusion des sosies (ilusión de los dobles) en 1923. Capgras reportó el caso de una mujer de 74 años que afirmaba que su esposo había sido remplazado por un extraño. La paciente reconocía con facilidad a los demás familiares, todos excepto a su esposo.

 

El síndrome de Capgras viene como consecuencia a la desconexión entre el lóbulo temporal del cerebro,  donde se encuentra el sistema de reconocimiento visual (donde los rostros son generalmente reconocidos), el sistema límbico (en el interior del cerebro) que está implicado en las emociones y la memoria afectiva.

 

De entre las variantes del síndrome, existe una bastante curiosa relaciona con los objetos inanimados. El sujeto sufre los mismos síntomas pero ahora de lo que se desconfía es de un objeto inanimado: “Mis hijos han cambiado los muebles, éstos no son mis muebles…”

 

2.-Prosopagnosia: “Ceguera de la cara”

Es una enfermedad en la que el paciente es incapaz de reconocer los rostros. Para él, todas las caras que ve son las mismas porque se le hace imposible asociarlas a cada persona. Quien padece Prosopagnosis puede recordar, de la misma manera que cualquier otra persona, quiénes son sus amigos, familiares y personas con las que se relaciona, incluso recuerdan el cabello y los tonos de la piel, los aromas, la voz y todo lo que en general se denomina “contexto” de la persona; sin embargo, no son capaces de reconocer su rostro. En casos extremos, incluso si el afectado se ve en un espejo, tampoco se reconoce a sí mismo.

La enfermedad fue por primera vez nombrada en 1947 por el médico Joachim Bodamer, quien la definió en los siguientes términos: “Es la interrupción selectiva de la percepción de rostros, tanto del propio como del de los demás, los que pueden ser vistos pero no reconocidos como los que son propios de determinada persona”.

 

La mayoría de las personas que padecen este mal, nacieron sin ella y apareció con el tiempo. La enfermedad puede aflorar a causa de un daño cerebral, derrame cerebral, enfermedades degenerativas, accidentes cerebrovasculares… Se piensa que la prosopagnosia es el resultado de anomalías y/o daño en el derecho giro fusiforme (un pliegue en el cerebro), encargado de coordinar los sistemas neurales que controlan la percepción facial y memoria.

 

3.-Síndrome de Cotard

El afectado por el síndrome de Cotard cree estar muerto, estar sufriendo la putrefacción o falta de los órganos o simplemente no existir. Los pacientes llegan a creer que sus órganos internos han paralizado toda función, que sus intestinos no funcionan, que su corazón no late e incluso que se están pudriendo, llegando a presentar algunas alucinaciones olfativas que confirman su delirio (olores desagradables, como a carne en putrefacción).

Esta enfermedad fue presentada por primera vez por Jules Cotard,  neurólogo francés,  en una conferencia en París en 1880. En dicha conferencia, Cotard describió el caso de una paciente, a la que dio el apodo de Mademoiselle X, que negaba la existencia de diversas partes de su cuerpo, la necesidad de nutrirse y aseguraba que le faltaban varios órganos. Más adelante, creía que estaba eternamente condenada y que ya no podría morir de una muerte natural.

Esta enfermedad se encuentra estrechamente ligada al síndrome de Capgras. Se desarrolla como resultado a un fallo en el sistema límbico del cerebro (situado debajo de la corteza cerebral) encargado de desencadenar las emociones.

4.-Síndrome de la mano extraña

Es una enfermedad mental en la cual una de las manos de quien lo padece parece adquirir vida propia. El paciente del síndrome de la mano extraña puede sentir tacto en la mano, pero cree que no es parte de su cuerpo. No poseen control sobre su “mano extraña”, la cual puede realizar actos complicados como abotonar y desabotonar una camisa. A menudo el paciente no es consciente de lo que su mano realiza hasta que llama su atención.

Los pacientes del síndrome suelen personificar al miembro por ejemplo dándole un nombre o creyendo que se encuentra poseído por algún espíritu. Puede incluso pelearse con “ella” para parar el movimiento o incluso llegar a “castigarla”.

En general, esta enfermedad resulta de la desconexión entre las distintas partes del cerebro con control voluntario sobre el cuerpo. Como resultado, diferentes regiones del cerebro son capaces de controlar los movimientos corporales que para el individuo resultan involuntarias, sin ser conscientes de lo que están haciendo las otras partes del cerebro. Este síndrome puede estar causado por daños en diversos lugares del cerebro:

Cuerpo calloso: puede producir acciones involuntarias en la mano no dominante del paciente (por ejemplo, en el caso de una persona diestra, su mano izquierda aparentará cobrar vida propia).

Lóbulo frontal: puede provocar movimientos involuntarios en la mano dominante.

Corteza cerebral: puede provocar acciones involuntarias y descontroladas en cualquiera de las manos del paciente.

Mi deseo es que te haya sorprendido o gustado. En cualquier caso, gracias por tu visita.

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