¿Tienes la costumbre de poner una rajita de limón en tu vaso de agua o refresco? Pues esto te va a interesar y no lo harás más

Fuente: Laura Shocker

Una rodaja de limón puede dar sabor a un simple vaso de agua, pero añade el riesgo de tragarte algo más de lo que pensabas. Esa rodaja puede parecer inofensiva, pero en realidad alberga toda una colonia de organismos desagradables.

 

En un estudio publicado en la revista Journal of Environmental Health, los investigadores tomaron muestras de la piel y la pulpa de 76 limones recogidos en 21 restaurantes en 43 visitas y encontraron que el 70% de ellos favorecieron la proliferación microbiana.

 

Las muestras se recogieron en cuanto la bebida (agua o refresco) se servía, antes incluso de tocarla o beberla, pero los investigadores no pudieron determinar el origen exacto de los microorganismos. Con todo, explicaron que el origen podía estar en el propio empleado del restaurante, en carne o en aves crudas.

 

“A pesar de que los limones tienen propiedades antimicrobianas, los resultados de nuestro estudio indican que una amplia variedad de microorganismos puede sobrevivir en la pulpa y en la cáscara de un limón cortado en rodajas”, escriben los autores del informe. “Los dueños de los restaurantes deben saber que las rodajas de limón añadidas en las bebidas pueden contener microbios potencialmente patógenos”.

 

Philip Tierno, profesor de microbiología y patología del Langone Medical Center de la Universidad de Nueva York, dirigió una docena de experiencias similares, incluida una patrocinado por ABC News, que ha permitido descubrir que la mitad de las rodajas de limón recogidas en diferentes restaurantes estaban contaminadas con materias fecales humanas.

 

Además, las cámaras de ABC descubrieron que los empleados manejan los limones con las manos descubiertas. Según la experiencia de Tierno, los restaurantes no lavaban cuidadosamente los limones, algo importante dado que las manos de un cocinero o de un camarero pueden contaminar con facilidad, especialmente cuando lavan los cubiertos o manipulan alimentos.

 

“Descubrimos que el hombre tiende a contagiar su flora de las tres partes del cuerpo”, explicó Philip Tierno al HuffPost. Eso incluye bacterias de los intestinos (como materias fecales), del tracto respiratorio (al toser, hablar o estornudar) y la piel. Entre las muestras recogidas había E. coli, Staphylococcus epidermidis y Candida, un hongo presente normalmente en la vagina.

 

Pero más allá de la repulsión que provoca todo eso, ¿qué posibilidades reales hay de que una rodaja de limón te haga enfermar? Según Tierno, el riesgo es mínimo, pero real. “En la mayoría de los casos no habrá una infección, pero la posibilidad existe”, dijo. Y agregó: “No se puede vivir en una burbuja. Tu sistema inmunológico está ahí para algo”.

 

Para quienes prefieran el sabor con limón y no quieran gérmenes, existe la posibilidad de exprimir el jugo directamente en el agua o el refresco en lugar de dejar que la rodaja flote, recuerda Tierno, que admite que incluso la pulpa puede estar contaminada.

 

En cualquier caso, estos experimentos han detectado organismos similares en botellas de ketchup o sal y pimienta. “Los gérmenes están en todas partes, no siempre vas a a escapar ileso”, explicó.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Derechos de autor © 2017 TomaSalud.com. Todos los derechos reservados.