En septiembre…vuelta a la rutina y llegada del otoño.

Autor: | Publicado en Nutrición 2 Commentarios

 

Soy de las que piensan que el año no empieza en enero, si no en septiembre. Todos los años, tras las vacaciones y con las pilas bien cargadas de energía nos planteamos un montón de buenos propósitos y objetivos para el nuevo curso. Y al igual que en enero, perder peso y apuntarnos a un deporte nuevo suelen estar en el top ten. El verano es una larga época de excesos, de celebraciones, barbacoas y terrazas, y es probable que al subirte hoy a la báscula te hayas encontrado una sorpresa (que para nada sorprende, ya lo intuías).

 

Te dejo algunos pequeños consejos para que mejores tu alimentación sin cambiar todo drásticamente, ya que es el mejor camino para lograr resultados a largo plazo:

 

1.- Cocina sencillo: horno, vapor, plancha, papillote o microondas. Puedes utilizar el microondas para mucho más de lo que imaginas, ganando tiempo y utilizando menos aceite para cocinar verduras, pescados… Incluso puedes utilizar los estuches de silicona para cocina en microondas.

 

2.- Sustituye salsas por especias. Lo ideal es que disfrutes de los alimentos con su sabor original, pero si es que quieres aportar un toque diferente, deja a un lado las salsas, normalmente azucaradas y apuesta por un sinfín de especias.

 

3.- Cambia los refrescos por infusiones. Y cuando hablo de infusiones, pueden ser de frutas con hielos, o agua saborizada con limón o pepino. ¡Échale imaginación!

 

4.- Toma la fruta entera, no en zumo. Cuando hacemos un zumo de naranja, utilizamos 2-3 unidades y las exprimimos dejando en el vaso el agua y el azúcar (si, también vitaminas y minerales), pero dejando fuera la fibra, responsable de ralentizar la absorción de los hidratos de carbono y de darnos sensación de saciedad. Es decir, cuando hacemos zumo nos bebemos 2 ó 3 naranjas. En cambio, cuando tomamos la fruta entera, con una sola unidad nos basta para sentirnos saciados

De esta manera no solo mejoras tu alimentación, si no que influyes sobre la de tus seres queridos dándoles ideas nuevas.

 

5.- Planifica tus comidas. Si no llevas almuerzo y te entra el hambre a media mañana, las opciones que normalmente nos rodean son poco o nada saludables. Inicia el hábito de, al igual que hacemos con la cartera y las llaves, no salir sin el almuerzo o la merienda.

Recuerda que son pequeños gestos que con el tiempo pueden estar integrados en tu rutina diaria y en tus hábitos dietéticos. Y sin duda, a la larga te ayudarán a mejorar tu alimentación y, por supuesto tu salud.

Comentarios
  1. Posted by ANGELES GARCIA PESO
    • Posted by Nuria

Deja un comentario