Ejercicios que haces para adelgazar y no valen para nada (para nada bueno…)

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Hay épocas del año en las que solemos volvernos unos locos del deporte y nos apuntamos masivamente a los gimnasios. Enero, por aquello de las promesas

Utilizar las máquinas del gimnasio sin preguntar a los monitores, puede acarrearnos importantes problemas musculares y de espalda. (iStock)

Hay épocas del año en las que solemos volvernos unos locos del deporte y nos apuntamos masivamente a los gimnasios. Enero, por aquello de las promesas de Año Nuevo, o la vuelta de las vacaciones de verano, son los momentos de mayor éxtasis por el fitness.

A nuestra predisposición momentánea por conseguir tener uno de esos “cuerpos 10”, se une la invasión en casi cada esquina de los conocidos gimnasios low cost que hacen que ya sí que sí no tengamos excusa para no ir al gimnasio: abren todo el día (el “no tengo tiempo” ya no vale) y son muy baratos (al menos si dejas de ir no te has dejado la paga extra en tu intento por estar cachas).

Claro que este tipo de centros, por lo general, suelen estar tan masificados que los monitores (parece ser que sí, nos confirman que existen) entre “conducir” las tres clases de spinning, las correspondientes de GAP y las de pilates para expertos, llevan tal ritmo que es complicado que puedan ayudarnos y controlar que utilizamos bien las máquinas.

Esto por un lado, que luego también hay que reconocer que hay mucho “listo” que como “ya lo sabe todo” se automonitoriza y se diseña una tabla de ejercicios estupenda sin ayuda de ningún profesional.

Pueden derivar en problemas musculares o de espalda y no en un vientre planoPara mayor inri, se han puesto de moda aerodeportes que, de no ser monitorizados por una persona experta, pueden traducirse en daños importantes (porque no, aunque lleves maillot, no eres un profesional del Circo del Sol).

Lo que está claro es que si no queremos terminar haciéndonos daño, lo mejor es preguntar a los expertos monitores.

Tampoco es que haya gente por los suelos tras caer de la elíptica, pero sí es cierto que hacer mal los ejercicios puede causarnos lesiones a medio y largo plazo. No sólo eso, al realizarlos incorrectamente no se traducen ni en la ansiada tableta de chocolate ni en la eliminación radical de la celulitis. Ten en cuenta que si haces mal los ejercicios no sirven para nada (bueno).

Ejercicios que a simple vista (especialmente si sólo miras) pueden parecer sencillos como los abdominales o el endurecimiento de pectorales, si no los hacemos correctamente pueden derivar en problemas musculares o de espalda y no en un vientre plano.

Es importante saber si nuestra rutina en el gimnasio es la adecuada y si hacemos bien los ejercicios “antes de pasar el entrenamiento al siguiente nivel”.

Si eres de los que han conseguido no abandonar el gimnasio a los dos meses e incluso tienes pensado seguir yendo, lee atentamente los ejercicios que solemos hacer mal y piensa cómo los haces tú.

Abdominales: contracturas musculares

No es necesario subir en un ángulo de 90 grados para ejercitar los abdominalesEs bastante común que, si los hacemos mal, terminemos haciéndonos daño en el cuello y la espalda con sus derivadas contracturas musculares. En lugar de hacer el esfuerzo desde el abdomen y los oblicuos (los músculos de la cintura), utilizamos la espalda, el cuello e incluso la cabeza para elevar nuestro cuerpo (otro error: no es necesario subir en un ángulo de 90 grados para ejercitar los abdominales) y además de contracturarnos no ejercitamos los músculos que queríamos.

Hoehn se remite a un estudio de la Universidad Estatal de San Diego en el que explican que  “los abdominales requieren más fuerza de los músculos frontales del abdomen que de los oblicuos, y este movimiento puede crear un desequilibrio de fuerza en el núcleo causando problemas de espalda”.

Plancha: cuidado con tus lumbares

La fuerza en este ejercicio no depende tanto de los músculos de los brazos o piernas como de los oblicuos, y muchas veces no nos damos cuenta y, para mantenernos arriba, terminamos por arquear la espalda haciéndonos daños en las lumbares y omóplatos.

En el mencionado estudio, los investigadores encontraron que, si se realiza correctamente ayudándose del abdomen y de la resistencia muscular, la práctica de este ejercicio en realidad debería ayudar a reducir el riesgo de desarrollar dolor de espalda en el futuro. Precisamente uno de los objetivos de la plancha es el fortalecimiento de los músculos de la espalda, y si no se hace bien puede causar importantes daños en la columna vertebral.

Peck Deck: bien para el pecho, mal para los hombros

Supuestamente esta máquina está pensada para fortalecer los músculos del pecho, pero, como destacaron en la investigación, el problema es que “pone la articulación del hombro en una posición extremadamente vulnerable, a medida que se cierra y abre”.

Peck Deck: esta máquina también puede causar lesiones en deportistas sanosSi tenemos problemas de espalda previos (estén o no diagnosticados), el uso del Peck Deck no es recomendable por los daños que puede causar en nuestros hombros y cuello.

Puede ser útil en el caso de personas con una espalda musculada y ejercitada aunque, cuidado, porque “esta máquina también puede causar lesiones en deportistas sanos”.

Levantamiento de pesas en banco: buenos tríceps a costa de omóplatos  

Aunque la investigación ha demostrado que este ejercicio básico es excelente para la construcción de fuerza en el pecho y tríceps, también es bastante común que produzca lesiones de hombro.

Además, “el propio banco limita el movimiento natural en los omóplatos poniendo una enorme presión sobre los músculos rotadores” por lo que hay muchos expertos que lo consideran inseguro y no lo recomiendan hacer en solitario.

Ejercicios de pectorales: importante repartir el peso del cuerpo  

Con estos ejercicios, en teoría, deberíamos desarrollar los músculos de los pectorales, tríceps y hombros, pero suele ocurrir que al final se fuerce la espalda y el cuello e incluso, en según cuáles se pongan en práctica, nos dañemos las rodillas al apoyar el peso del cuerpo sobre ellas.

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