¿Pero por qué lloramos? La ciencia de las lágrimas

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Muchas veces sentimos que necesitamos llorar con urgencia cuando nos peleamos con nuestra pareja o cuando tenemos un día difícil en el trabajo. Sin embargo, a diferencia de los niños, que lloran para expresar necesidades físicas como hambre, sueño o un cambio de pañales – lo adultos lo hacen como respuesta a emociones intensas.

Finalmente, los científicos han logrado revelar algunos misterios acerca de por qué lloramos…

  1. Existen distintos tipos de lágrimas

Puede llorar mientras ve una película triste (cualquier película de animales me conmueve hasta las lágrimas), por frustración extrema o al leer sus votos matrimoniales. Pero, ¿sabía que las lágrimas de ira, de alegría y de tristeza se diferencian de las que aparecen cuando le entra algo en el ojo o cuando pica una cebolla?

Los investigadores de Psicología clínica de la Universidad de Tilburg, ubicada al sur de los Países Bajos, aseguran que existen tres tipos de lágrimas. En primer lugar, las lágrimas emocionales (o lagrimales) son provocadas por sentimientos intensos como tristeza, pérdida, orgullo, risa, empatía y alegría y las producen las glándulas o conductos lagrimales. Por otro lado, las lágrimas basales o lubricantes oculares sirven para luchar contra agentes irritantes (este es el caso de las cebollas) y son generadas por mecanismos de defensa ubicados debajo de los párpados.

  1. La ciencia detrás de los llantos intensos

Todos hemos lloramos hasta el punto de que nuestros ojos y nariz gotearan como cascada, pero lo hemos hecho por una muy buena razón. Resulta que cada vez que el drenaje de los ojos alcanza su capacidad máxima – la nariz entra en acción para ayudar a eliminar el exceso de fluidos.

Según el Dr. Nick Knight, un médico británico, las lágrimas por emoción que salen de las glándulas lagrimales (debajo del párpado) tienen dos maneras de drenarse – “ya sea por el punto lagrimal (como el tapón de una bañera) o por la nariz.” Y es por eso, amigos, que la nariz gotea cuando lloramos con muchas ganas.

  1. La teoría que explica por qué necesitamos un buen llanto

Llorar es catártico por naturaleza, lo que significa que purifica y ofrece un escape físico para el malestar emocional. Sin embargo, algunos científicos no apoyan la teoría de que llorar reduzca estrés – o libere hormonas del estrés.

Por otro lado, algunos doctores creen que llorar segrega endorfinas que generan bienestar, al igual que hacer ejercicio. La Dra. Judith Orloff, profesora asistente de la cátedra Psiquiatría en la UCLA y autora del libro Emotional Freedom: Liberate Yourself From Negative Emotions And Transform Your Life, afirma que a veces lloramos porque nos hace sentir bien.

  1. El llanto que conmueve

Es difícil ver a alguien llorar, en especial si se trata de un ser querido, sin sentir empatía. Hasta nos pasa con los personajes de los programas de televisión o los extraños que vemos en fotografías.

Reconocer que una persona está sintiendo dolor es como un llamado que la mayoría de nosotros necesita responder…o, al menos, para el que tenemos una respuesta. Según la revista científica Neurophilosophy, cuando vemos sufrir a alguien, tendemos a “ponernos en su lugar.” De hecho, ciertas áreas del cerebro han sido configuradas para procesar e interpretar las experiencias ajenas.

  1. Llanto masculino vs. llanto femenino

Esto me recuerda a la canción de Bob Marley, “No woman, no cry.” Una investigación llevada a cabo por los científicos de la Universidad de California en San Francisco, sugiere que los llantos de las mujeres y los de los hombres se diferencian, en primer lugar, por el tamaño de sus glándulas lagrimales. De hecho, un grupo de neuropsiquiatras de la Universidad de California, San Francisco, que estudiaron este comportamiento descubrieron que las mujeres lloran más por el simple hecho de que sus conductos lagrimales son más pequeños.

Físicamente hablando, las glándulas lagrimales de las mujeres colapsan más rápido y necesitan producir lágrimas con mayor frecuencia. En términos psicológicos, las condiciones sociales son otro factor influyente. No está tan bien visto que los hombres lloren en público, por lo que suelen reprimir sus impulsos de llorar – mientras que, en el caso de las mujeres, hay menos prejuicios asociados. Dicho estudio demostró que las mujeres tienden a llorar mucho más por impotencia, mientras que los hombres lo hacen cuando los sentimientos de mortalidad, altruismo o camaradería emergen.

  1. Llanto y factores hormonales

Pregúntele a una mujer que ha atravesado la menopausia por qué rompió en llanto sin razón aparente y le responderá – ¡hormonas! Una investigación de la American College of Obstetricians and Gynecologysts culpa a las fluctuaciones en los niveles de estrógeno y progesterona por las montañas rusas de emociones durante la menopausia.

Las hormonas nos afectan a todos. Sin embargo, los científicos han demostrado que el hecho de que las personas lloren más no tiene tanto que ver con los aumentos en los niveles de estrógeno; el problema son los niveles elevados de testosterona en los hombres, que los hacen reprimir sus emociones y evitar exponerse a todo tipo de situaciones que puedan hacerlos llorar.

 

 

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