Cómo ignorar insultos, consejos prácticos.

¿Te sientes ofendido? ¿Cómo reaccionas cuando alguien te dice algo hiriente, te hace enfadar o intenta hacerte ver como un tonto? En lugar de mortificarte o decir algo que solo provoque más problemas, prueba los siguientes pasos.

No reacciones. Mantén tu expresión completamente neutral y solo sacude tu cabeza.

Pregúntale a esta persona por qué te ataca. Aquí se asume que se trata de un ataque no provocado (p.ej. no hiciste nada para molestar deliberadamente a esa persona).insultos1

Acepta la responsabilidad por tus acciones. Si esta persona llega a responderte y sus razones para estar molesta son válidas, aborda el problema de inmediato. Si bien hacerlo puede ser un poco difícil, debes ser realmente honesto contigo mismo. Ganarás respeto por tu sinceridad. Por ejemplo:

  • Tú: “¿Qué hice para merecer eso?”
  • La otra persona: “Me desairaste ayer mientras caminabas con una actitud petulante junto con tus amigos, fingiendo que no estaba ahí”.
  • Tú: “¿Hice eso?” (luce sorprendido). “Oye, no lo recuerdo, ¿estás seguro(a) de que te vi?”.
  • La otra persona: “Me miraste directamente, tonto”.
  • Tú: “¿De verdad? Lo que pasa es que estábamos conversando acerca de (coloca el tema aquí) y estaba muy concentrado en eso.Déjame buscar a las personas con quien conversaba, estoy seguro de que también se sentirán mal”. Lleva a tus amigos, explica la forma en la que tus acciones hirieron a esta persona y discúlpate.
  • Intenta hacer que los demás también se disculpen, si puedes.
  • Ni siquiera creo haberme dado cuenta de que estabas allí. Escucha, lo siento mucho, nunca quise desairarte.

Ten en cuenta que esa ira, dolor e inseguridad son el origen de la mayoría de insultos.

Si hieres a alguien, sin importar si fue accidentalmente, es posible que te responda con insultos de furia, especialmente si esa persona no es buena para comunicar sus verdaderos deseos y necesidades.

Además, a las personas inseguras les gusta dirigir la atención hacia los defectos de los demás (incluso si no son ciertos) con la finalidad de cubrir sus propias deficiencias percibidas (así es más sencillo).

No tomes represalias; al no tomarlo de forma personal, simplemente puedes dejar que todo resbale como si se tratase de algo sin importancia.

Responde con humor.

Si no estás en falta y se trata de un insulto al azar, responder con humor a veces puede aplacar al que te ofendió. Por ejemplo, si alguien te llama cerdo o algo similar, podrías responder alegremente “¿De verdad?, me gusta pensar que soy un gordinflón maravillosamente bien proporcionado.” o “Vaya, gracias, ¡adoro a los cerdos!”.

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Eso a menudo hará que la persona que te ofendió se detenga complemente sorprendida de tu audacia.

Márchate (y mantente alejado). Si has intentado averiguar la razón por la que está persona te ataca y no encuentras ninguna, y has intentado bromear con ella inútilmente pero continúa humillándote e insultándote, solo aléjate. Evita a esta persona hasta que elija a una nueva víctima (lo hará).

Algunas formas dignas para alejarse son no decir nada o decir algo como “¡Oye, traidor! (sonríe), ¡debo irme ahora!”, “Está bien, te has pasado de la raya. Hasta luego.” O simplemente “Vas a tener que disculparme”.

Deja que el acosador termine viéndose mal por el insulto.

Muchas veces, no necesitas hacer mucho para que esto ocurra. Solo recibir el insulto, sonreír y encogerte de hombros o responder muy amablemente puede resolver el problema y puede girar la ola de la opinión pública a tu favor. Por ejemplo:

  • Bravucón: “¡Oye, perdedor! ¿Dónde compraste esa ropa? ¿En una tienda de segunda?”
  • Tú: (con una voz tranquila y humilde) “En realidad, me la dio mi hermano(a). Dado que mi papá perdió su trabajo, nuestra familia no ha tenido mucho dinero para comprar ropa, así que tenemos que arreglárnosla con lo que podamos conseguir. Es un poco antigua, ¿no es cierto? No está muy de moda, pero como sea, no podemos comprar otra cosa”.
  • Bravucón: (en tono de burla) “Oh, el pobre bebé no puede comprar ropa mejor. Me rompes el corazón. No”.
  • Tú: (con la misma humildad) “No buscaba compasión. Tú me hiciste una pregunta y te respondí” (con suerte, los demás escucharán esto).
  • Bravucón: “Si fuera tú, le diría a mis padres que me consigan ropa un poco más decente o que me envíen a otra escuela”.
  • Tú: (suspiro) “Realmente me siento mal por mi papá y no quiero hacer que se sienta peor. Así que no voy a pedirle nada para mí por ahora. De hecho, estoy buscando empleo para tratar de ayudar a mi familia con los gastos”.
  • Otros: “Sí, ya déjalo en paz. No te está haciendo nada”.
  • Bravucón: “Oh, está bien. Todos ustedes pueden sentir lástima por ese pobre bebé. Me voy de aquí. ¡Perdedores! Y eso probablemente terminará con la ronda de insultos, al menos de esa forma. Cuando otros se unen y te defienden, el bravucón buscará un objetivo más fácil, uno donde se sienta más seguro de encontrar aliados. Por lo general, a los bravucones no les gusta estar por su cuenta, les gusta sentir que muchas personas están detrás de ellos. Acosan a la gente porque cuando otros se les unen en la conversación, de alguna manera los hace sentir mejor consigo mismos. Cuando otros no quieren unirse a ellos, retroceden, incluso si eso significa perder el prestigio
  • Los bravucones generalmente son inseguros y, si uno te atormenta, no respondas con humor si está cerca de sus amigos en lugar de hacerlo con un insulto.

 

Consejos

  • No te lo tomes personal. Algunas personas simplemente son malas.
  • No les respondas, grites o insultes, ya que solo quieren verte molesto.
  • Demuéstrales que sus tácticas no te afectan. Actúa como si fueran invisibles todo el tiempo y como si no los pudieras reconocer. Con el tiempo, dejarán de molestarte y se verán como los perdedores que son.
  • No les devuelvas el insulto. Eso solo le agrega más leña al fuego.
  • Acéptalos pero nunca confíes en ellos. Puede ser su forma de debilitarte.
  • Sonreír, actuar de manera superior o ignorarlos completamente probablemente no sea una buena idea. De nuevo, responde con humor; por lo general funciona mejor. Si el que te insulta solo está actuando de manera despreciable, puedes ignorarlo.
  • Si el bravucón te insulta, dile “¡Gracias! ¡Aprecio tu halago!” y sonríe para que sepa que no te afecta.
  • ¡Ignora al bravucón!
  • Hazle un cumplido al bravucón cuando te insulte de nuevo.

Advertencias

Si respondes, incluso para disculparte, y el acoso continúa, ten cuidado con los bravucones. Algunas personas no se contentan con simplemente acosarte verbalmente. Si llega a un punto en el que temes una agresión física, cuéntaselo a alguien. Díselo a un profesor, a un amigo o a tus padres. Ellos podrán ayudarte.

 

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