Lidiar con un sabelotodo en la oficina

 ¿Tienes un compañero de trabajo que piensa que lo sabe todo? Cree que es la persona a la que hay acudir, la que tiene los contactos y la autoridad.

Actúa como si hubiera estado en todas partes y lo hubiera experimentado todo.

Si hay un problema, él tiene la solución, y si hay una pregunta, él tiene la respuesta. No está abierto a nuevas ideas o a colaborar y tiene opiniones fuertes, que promueve de manera desagradable. Lo más probable es que nunca lo hayas escuchado pronunciar las palabras “no sé”.sabelotodo4

Desafortunadamente, la mayoría de los empleados se encuentran con al menos un compañero o jefe sabelotodo en algún momento de su carrera, y no siempre son las personas más fáciles con las cuales trabajar.

Tienden a monopolizar las conversaciones, desestimar los comentarios de los demás y tomar decisiones sin primero considerar todos los hechos.

Esa imposición de modos a menudo produce descontento entre los compañeros de trabajo y clientes, generando un ambiente de trabajo infeliz.

Son generalmente malos escuchando, a menudo piensan en lo que van a decir a continuación y no escuchan lo que estás diciendo.

Su forma de pensar hace que sea difícil hacerles notar que su idea o solución podría no ser la mejor. Con frecuencia han formado ya una opinión y no se dejan llevar.

Los sabelotodo pueden ser extremadamente frustrante en el trabajo por una serie de razones.

Una de ellas es que tienden a hablar más de lo que escuchan, por lo que las personas pueden quedarse con la sensación de que sus opiniones o ideas no han recibido una audiencia apropiada. sabelotodo3

A menudo pueden ser de mente cerrada, lo que significa que pueden convertirse en un grave obstáculo para el proceso creativo mediante el bloqueo de una idea distinta de la suya.

Simplemente creen saber si una idea va o no a funcionar.

Algunos sabelotodo pueden ser obstinados, agresivos, bruscos y arrebatados, actitudes que no sólo les permiten ganar discusiones con el resto de los compañeros de la oficina y que de hecho pueden ser fácilmente interpretadas como comportamiento intimidatorio.

 

Aquí hay ocho consejos para lidiar con un compañero sabelotodo:

1. Sé comprensivo. Este compañero puede resultar irritante, pero recuerda que su actitud probablemente se derive de una cuestión de confianza o algún problema personal más profundo. “En lugar de enojarte, permítete sentir empatía.”

2. Elige tus batallas. “Tratar con un sabelotodo puede ser agotador y hay momentos en que lo mejor que puedes hacer es ignorar sus ‘útiles’ consejos tanto como sea posible. Desvía sus comentarios con un simple, ‘Gracias por la sugerencia’ en lugar de involucrarte en una larga discusión.

3. Predica con el ejemplo. “Un jefe o gerente, especialmente, tiene que aprender que en muchas circunstancias no sólo está bien no saberlo todo, sino que es recomendable”, dice Kerr. “Decir ‘no sé, pero vamos a encontrar algunas respuestas o algunas buenas ideas’ demuestra que eres flexible y abierto a otras opiniones. Decir ‘no sé’ también puede generar confianza al demostrar apertura, vulnerabilidad y la honestidad.”

4. Ármate de argumentos. Si estás haciendo una presentación, vendiendo una idea o te diriges a una junta, ten confianza en tus argumentos, dice Kerr. “Comprueba tus fuentes y verifica los hechos. Cuanto más armado estés de conocimientos, menor será la posibilidad de que el sabelotodo te interrumpa.”

Cuando estén en junta, apéguense a un programa (que debe hacerse público con anticipación) y proporcione una cantidad de tiempo específica para cada intervención.

Llega preparado con datos y estadísticas por escrito, por lo que si el señor sabelotodo te interrumpe, tengas algo por escrito para compartir con el equipo. Cuanto mejor preparado estés, menos espacio habrá para que el sabelotodo dirija la plática.sabelotodo2

5. Mantén tu sentido del humor. Los sabelotodo pueden ser muy defensivos, y en ocasiones agresivos, la última cosa que quieres hacer es hacer que se sientan contra la pared.

Aunque es muy tentador usar el sarcasmo con un sabelotodo, sin duda resultaría contraproducente. En su lugar, respiraría hondo y sentir: No sabía. ¡Qué raro!’ Ríete de ello para recordando que a menudo tu comportamiento es inofensivo y que en realidad no significa nada. Un amigable ‘Está bien, te quiero en mi equipo de Trivial Pursuit’ puede desarmar una posible situación de tensión.”

6. Haz preguntas de prueba. Sé respetuoso, pero haz preguntas detallada para pelar las capas de un sabelotodo, sugiere Kerr. “Pregunta por qué cree que algo es verdad o cuáles son sus fuentes”, dice. “Hacer preguntas directas sobre detalles específicos puede enseñarle a un sabelotodo que tiene que informarse antes de hablar.”

7. Habla en privado con esa persona y ofrécele retroalimentación constructiva sobre su comportamiento. Reconoce que es posible que la señora sabelotodo puede no tener idea sobre el impacto de su comportamiento en los demás. Si sospechas que es el caso, considera señalarlo con cuidado y tacto durante una conversación privada fuera de la oficina.

Aunque esto puede ser complicado, si lo haces de una manera respetuosa puedes ayudar. Ten en cuenta que muchos sabelotodos pueden ser muy inseguros, por lo que podría ser un golpe a su ego.” Recuérdale cuán importante es para el equipo, pero, aún más importante, recuerda cuán importante es para la gente que tiene menos confianza poder hablar.

8. Evitar involucrar a tu jefe a menos que el sabelotodo sea verdaderamente una amenaza a tu trabajo. Si no tienes alternativa, mantén un tono positivo y en lugar de quejarte de la persona, enfócate en lo que estás dispuesto a hacer para asegurarte de que el trabajo está bien hecho.

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Si la situación se vuelve realmente insoportable, habla de ello con tu jefe y hazle saber cómo el comportamiento del sabelotodo está afectando al equipo y al ambiente de trabajo.

¿No serás tú un sabelotodo?

 

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