Perfil psicológico de Hitler: Los datos desvelados de su historia clínica

En el año 2005 un informe particularmente interesante recorrió el mundo: el primer perfil psicológico de Hitler realizado por Henry A. Murray, psiquiatra de la Universidad de Harvard que antes de la Segunda Guerra Mundial ejercía como director de la Clínica Psicológica de Harvard y que durante la guerra se puso al servicio de la Office of Strategic Services.

El estudio en cuestión contaba con un total de 250 páginas y fue realizado expresamente para comprender no solo por qué Hitler actuaba de cierta manera sino también para predecir cuáles serían sus próximos pasos y establecer una posible estrategia de negociación.

Así, aunque el lenguaje nos puede resultar un tanto extraño debido a que la teoría de la personalidad ha variado muchísimo desde entonces, algunas de las caracterizaciones realizadas afirman que Hitler era: “una persona rencorosa y vengativa, poco tolerante con las críticas y con tendencia a menospreciar a las personas”; pero además, “tenía una gran confianza en sí mismo y era altamente perseverante frente a la derrota”.hitler2

El análisis también afirmaba que Hitler terminaría suicidándose de forma dramática.

No obstante, para saber estos detalles no es necesario ser un psicólogo especialmente dotado; así que Murray añadió otros aspectos, afirmando que se trataba de una persona masoquista-pasiva con tendencias homosexuales reprimidas.

También indicó que la raíz de su violencia provenía de los abusos y humillaciones que había sufrido cuando era niño y adolescente.

Al fin y al cabo, este estudio no pasa de ser una conjunción de teorías psicoanalíticas con especulaciones y algún que otro detalle real sobre la vida de Hitler.

El principal problema de este perfil radica en que Murray lo realizó utilizando información de segunda mano (recuperando datos provenientes de la prensa, documentales, la historia escolar y alguna que otra información brindada por los servicios secretos).

Por eso, en la actualidad los expertos afirman que el informe no pasa de ser un curioso intento de comprender la personalidad de Hitler pero que en verdad se encuentra plagado de mal interpretaciones (de las cuales Murray no podía desligarse ya que eran propias de la Psiquiatría de la época).

No obstante, una información aún más interesante proviene de la mano de la European Archives of Psychiatry and Clinical Neuroscience, en la cual se develan algunos fragmentos de la historia clínica perdida de Hitler.

Un documento que se remonta al 14 de Octubre de 1918, cuando fue admitido en el Hospital Militar en Pasewalk, después de haber sobrevivido a un ataque de gas mostaza (si bien se debe puntualizar que Hitler nunca estuvo en la primera fila del campo de batalla).

Allí le trató el profesor Forster (el entonces encargado de la clínica psiquiátrica), utilizando la hipnosis.

Estos datos fueron confirmados con posterioridad por el doctor Karl Kroner, quien algún tiempo después se puso en contacto con la ya mencionada Office of Strategic Services.

En este artículo se reporta que Hitler fue diagnosticado con histeria y ceguera no orgánica (un trastorno bastante usual en las personas que sufren la histeria pero que ahora se catalogaría como un trastorno de conversión).

El trastorno de conversión es una patología de origen eminentemente psicológico donde la persona presenta síntomas físicos que generalmente son típicos de algunas enfermedades neurológicas (como las convulsiones, estados catapléjicos, ceguera, parálisis, sordera, parestesias o incluso, estados comatosos).

Estos síntomas se manifiestan después de eventos estresantes y no son simulados por el paciente si bien no tienen ninguna causa orgánica.

Cuando el trastorno de conversión afecta a los hombres, en muchas ocasiones se encuentra en su base un trastorno antisocial de la personalidad; siendo usual en los contextos militares.

Si bien, los síntomas remiten a las pocas semanas de su presentación, estos suelen aparecer nuevamente con mayor intensidad; aunque la ceguera, la parálisis y las afonías son los síntomas que presentan una mejor evolución.hitler3

La explicación más usual para este trastorno indica que nuestra mente somatiza la presión psicológica en un intento de protegernos a nosotros mismos del estrés.

Así, no es de extrañar que tal documento desapareciese y que todas las personas que estuvieron implicadas en el diagnóstico y el tratamiento de Hitler “desaparecieran” o se “suicidaran”; con una misteriosa implicación de las SS.

No obstante, hace poco la BBC rodó un documental titulado: “Inside the mind of Adolf Hitler” donde aparecen perspectivas más modernas que intentan comprender qué sucedía en aquella mente.

Una de las personas que revisa a la luz de los descubrimientos actuales en materia de Psicología los datos históricos que se poseen sobre Hitler es Jerrold Post, famoso por sus investigaciones sobre las personalidades dictatoriales y que además funge como profesor de Psicología Política en la Universidad de Washington.

Según este documental el principal problema de Hitler giraría entorno a lo que hoy denominamos el “Complejo de Mesías”.

Este trastorno (no reconocido oficialmente en el Manual Diagnóstico DSM-IV) haría referencia a que la persona cree firmemente que su misión es salvar el mundo (aunque a veces lo destruya ya que asume el papel del “Mesías luchador” y no el Mesías que se sacrifica por la humanidad).

Según los especialistas esta creencia delirante proviene del hecho de que la mayoría de los hermanos de Hitler murieron cuando éste era pequeño; así, para lidiar con el dolor de la pérdida, Hitler pensaba que él había sobrevivido por un motivo particular: salvar Alemania y después al mundo entero.

Como puede apreciarse, las explicaciones para el comportamiento de Hitler son muchas y muy diversas; aunque particularmente considero que lo más probable es que no exista una patología única sino que estemos en presencia de un verdadero buffet psicopatológico que fue desarrollándose a lo largo de la vida del Führer.hitler5

No obstante, más allá de las posibles explicaciones psicopatologizantes; lo cierto es que estas peculiaridades personológicas no hubiesen hallado un terreno fértil de haberse encontrado en una época histórica diversa.

Así, más allá de cuanto podamos inculpar a Hitler por los horrores y el genocidio cometido, lo cierto es que detrás de la figura del dictador, existían miles de personas que lo sostenían.

Y precisamente eso es lo alarmante.

Fuentes: Koepf, G. & Soyka, M. (2007) Hitler’s missing psychiatric file. European Archives of Psychiatry and Clinical Neuroscience; 257(4): 245.Myers, L. (2005) 1943 psychological profile of Hitler accessible on CU Law Library site. Cornell University News.

Stewart, D. (2005) Inside the mind of Adolf Hitler. BBC.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Derechos de autor © 2017 TomaSalud.com. Todos los derechos reservados.