Las endorfinas, la molécula de la felicidad.

La endorfinas podrían llamarse las moléculas de la felicidad, porque son las que permiten a las personas disfrutar de la vida, sentirse deleitados por muchas cosas y resurgir con facilidad de las crisis personales sin demasiadas cicatrices emocionales.

Son neurotransmisores opioides del Sistema Nervioso Central que regulan el dolor, la reproducción, el hambre, funciones reproductivas… Son como ligeras expulsiones de efecto similar a la morfina.

Los nervios de la piel pueden liberar endorfinas, por eso los masajes suaves, las caricias, una ducha caliente o tomar el sol te ayudan a sentirte mejor, así como los abrazos, las palabras amables, o incluso acariciar a tu perro o gato, esas sensaciones liberan endorfinas.Endorfinas1

Las endorfinas son neurotransmisores opiáceos

La relación entre las endorfinas y el “buen rollo” que provocan se debe a que las endorfinas son neurotransmisores opiáceos.

Su efecto es similar al del opio, la droga que se puede obtener a partir de la amapola, y  también relacionada con la morfina y la heroína.

Estos neurotransmisores se generan cuando practicamos sexo, realizamos ejercicio, comemos chocolate o comida picante.

Las endorfinas y las emociones

La función básica de las endorfinas es recompensarnos con una sensación placentera cuando hacemos algo conveniente para nuestro organismo, como por ejemplo practicar sexo, hacer ejercicio o incluso al estar acompañado, motivándonos para seguir buscando esa sensación mediante la práctica de estas actividades beneficiosas.

A diferencia de sus primos opiáceos, las endorfinas no producen ningún tipo de adicción, esto hace que aquellas personas que consiguen liberar de manera habitual este neurotransmisor, consigan un estado de bienestar sin ningún tipo de consecuencias negativas. La panacea, vamos. Endorfinas3

Bajo nivel de endorfinas

Si te cuesta disfrutar de la vida, encontrar placer en tu día a día y sentirte feliz, o notas que incluso las buenas noticias solo te dan una alegría momentánea o de baja intensidad, es posible que tus niveles de endorfinas sean bajos.

De hecho, si priváramos por completo a una persona de endorfinas, no sentiría placer por nada, ni por la comida, ni el sexo, ni las actividades placenteras, el alcohol o las drogas; ni siquiera al ver a la gente que ama.

Las personas con pocas endorfinas son especialmente sensibles, se ven muy afectadas por los reveses de la vida, las decepciones o los traumas y no pueden superarlos fácilmente, sino que se ven atrapadas por ellos durante mucho tiempo. Son personas que lloran con frecuencia porque se sienten desbordadas fácilmente. Se sienten tristes a menudo o tienen periodos de tristeza que aparecen sin motivo aparente. Los golpes de la vida resultan tremendamente dolorosos cuando no tienes suficientes endorfinas para afrontarlos y superarlos con rapidez.

 

Las personas con niveles bajos de endorfinas suelen evitar la intimidad o la confrontación porque temen el dolor que tanto les afecta y no es raro que busquen alivio en alimentos como el chocolate, o en el alcohol, las drogas, o ciertas actividades como el sexo, pues todo eso tiende a aumentar momentáneamente sus niveles de endorfinas.

Actividades como la meditación y correr ayudan a aumentar los niveles de endorfinas de un modo más sano. Y si haces deporte extremo, tus niveles de endorfinas pueden dispararse hasta un 200 %.

Más aclaraciones sobre las endorfinas

La alimentación ejerce una influencia fundamental. Por ejemplo, si no ingieres suficientes proteínas, no dispondrás de suficientes aminoácidos para producir las endorfinas.

A veces se debe a motivos genéticos, de manera que no es raro encontrar personas similares en tu familia.

Durante una crisis especialmente intensa, las endorfinas pueden subir tanto que te impiden sentir el dolor y son las que te ayudan a calmarte tras una experiencia negativa.

Tras un suceso traumático, como la pérdida de un ser querido, los niveles de endorfinas suben y permanecen elevados durante un tiempo que varía de una persona a otra.

Durante esa fase inicial no sientes del todo el dolor de lo sucedido.

Tras un tiempo, los niveles de endorfinas bajan; para entonces, la persona está ya más preparada para afrontar el dolor de la pérdida, aunque aún con un nivel de endorfinas suficiente como para acabar recuperándose.

Sin embargo, cuando una persona tiene niveles bajos de endorfinas, siente un dolor emocional (o físico) mucho más intenso y le cuesta mucho más recuperarse sin este “anestésico emocional” natural que son las endorfinas.endorfinas4

Incluso el dolor físico produce endorfinas tanto que incluso hay personas que se autolesionan para obtener placer.

Fuentes alimenticias

La fenilalanina, como el resto de los aminoácidos, se encuentra en alimentos ricos en proteínas como la carne, huevos, pollo, pavo, pescado, o requesón.

Tomar vegetales y grasas también es importante para disponer de los nutrientes necesarios para sintetizar las endorfinas.

Las grasas estimulan la liberación de endorfinas, de manera que debes tener cuidado con las dietas bajas en grasas.

Por otra parte, las dietas vegetarianas pueden ser pobres en aminoácidos.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Derechos de autor © 2017 TomaSalud.com. Todos los derechos reservados.