Ups! Se me ha torcido el pie: ¡Un esguince!

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Sucede cuando los ligamentos que sujetan el tobillo se distienden demasiado y/o se desgarran.

Un esguince de tobillo puede ocurrir por meter el pie en un hoyo, al resbalarse mientras se camina cuesta abajo o simplemente por apoyar mal el pie.

Algunos esguinces de tobillo son lesiones de poca importancia que se curan con muy poco tratamiento.

Pero hay otros que pueden ser más graves. Los tres grados de los esguinces de tobillo, basados en la medida en que se lesionan los ligamentos, son los siguientes:

  1. Grado I. Es un esguince leve, donde los ligamentos se distienden ligeramente. Una persona con un esguince de grado I tendrá el tobillo algo dolorido y es posible que lo note un poco hinchado.
  1. Grado II. Es un esguince moderado, donde los ligamentos se rompen parcialmente y la articulación del tobillo se nota demasiado laxa (floja, sin tensión). El tobillo duele y es posible que permanezca hinchado durante un tiempo. Cuesta apoyar el pie afectado y poner peso sobre él.
  1. Grado III. Es el tipo de esguince más grave y ocurre cuando hay una rotura total de un ligamento del tobillo. La articulación del tobillo duele mucho y está bastante hinchada. La persona notará el tobillo laxo e inestable y lo más probable es que no pueda apoyar ningún peso en el pie afectado desde el principio

Si el tobillo te duele tanto después de habértelo lesionado que necesitas llamar a tu médico, lo más probable es que el personal de su consultorio te haga preguntas por teléfono sobre cómo te lo has lesionado y qué es lo que notas.

Si se tratara de una lesión leve, es posible que te indicaran cómo tratártelo tú mismo.

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Si el médico quiere que vayas a visitarlo a su consultorio, te revisará el tobillo para determinar qué ligamentos te has lesionado.

Esto conlleva mover el tobillo de varias formas diferentes para comprobar su estabilidad y determinar el grado del esguince.

Es posible que también quiera hacerte una radiografía para ver si hay algún hueso roto.

En contadas ocasiones, un esguince de tobillo se puede asociar a lesiones graves en los ligamentos o en la articulación.

En esos casos, el médico solicitaría una resonancia magnética (RM) para evaluar mejor la lesión.

La mayoría de los esguinces de tobillo suceden cuando las personas giran o cambian de dirección demasiado deprisa o cuando el pie se tuerce hacia un lado.

Y esto lesiona los ligamentos que unen los huesos del tobillo con los de la pierna.

No hace falta que hagas deporte con mucha intensidad para lesionarte el tobillo: puedes hacerte un esguince al pisar mal o al tropezar en unas escaleras.

El tipo de esguince de tobillo más frecuente es la “inversión de tobillo”, también denominada “esguince del ligamento lateral”.

En este tipo de esguince, el tobillo se tuerce de tal forma que la planta del pie apunta hacia dentro, lo que distiende y posiblemente daña los ligamentos de la parte externa del tobillo.

El tratamiento de los esguinces de tobillo depende de su grado. La mayoría de los esguinces se curan en un plazo de 4 a 6 semanas si el paciente se protege bien el tobillo y sigue las instrucciones que le dé el médico.

Tratamiento

Algunas de las cosas que te pueden ayudar si tienes un esguince de tobillos son:

Hacer lo que te DICE el médico lo antes posible después del esguince (la palabra “DICE” te puede ayudar a recordarlo):

  • Descanso. Limita el tiempo que dedicas a andar e intenta no apoyar peso en el tobillo lesionado si el médico te lo recomienda.
  • Hielo. Durante las 48 horas inmediatamente posteriores al esguince, utiliza una bolsa de hielo envuelta en una toalla o una compresa fría para ayudar a reducir la hinchazón. Empieza lo antes posible después de hacerte el esguince y repítelo cada 3 o 4 horas durante 20 a 30 minutos seguidos hasta que remita la hinchazón.
  • Compresión. Es posible que el médico te inmovilice el tobillo con una férula inflable o un vendaje elástico. Sigue bien las instrucciones y no te lo quites hasta que te lo indique el médico.
  • Elevación. Cuando estés sentado o tumbado, ten la pierna en alto.
  • Tomar medicamentos antiinflamatorios. El ibuprofeno y otros antiinflamatorios no esteroideos (AINE) alivian el dolor y reducen la hinchazón del tobillo.
  • Evitar aquellas actividades que implican forzar el tobillo. No practiques deportes que exigen correr, cambiar bruscamente de dirección o parar en seco hasta que el médico lo autorice. No camines, corras ni hagas ejercicio en superficies irregulares hasta que el tobillo esté bien curado.
  • Hacer estiramientos y ejercicios de fuerza. Cuando te mejoren el dolor y la hinchazón, pregunta a tu médico sobre un programa de ejercicios para aumentar la fuerza y la flexibilidad de tu tobillo. Dependiendo de la gravedad del esguince, es posible que el médico te recomiende sesiones de rehabilitación para favorecer el proceso de curación.

Esguinces más graves

Con un esguince de grado II, es conveniente llevar un vendaje elástico o una férula inflable (una tobillera acolchada de plástico).

Con un esguince de grado III, es necesario inmovilizar el tobillo, sea utilizando una férula rígida, una escayola u otro sistema ortopédico.

Incluso si los ligamentos del tobillo se han roto por completo, estos se suelen curar si se inmoviliza el tobillo como es debido.

Pero, en contadas ocasiones, los esguinces de tobillo requieren que se haga una operación.

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Por lo general, los médicos prueban con la inmovilización y otros tratamientos antes de recomendar una operación.

Si tu médico decidiera que operar es la mejor opción, es posible que empezara practicándote una artroscopia.

Esta técnica consiste en introducir una pequeña cámara en la articulación a través de un diminuto corte.

Permite que el médico examine la articulación por dentro para ver qué sucede (por ejemplo, si parte del ligamento ha quedado atrapado dentro de la articulación o si hay fragmentos de hueso dentro de la misma) y realizar el tratamiento en caso necesario.

En contadas ocasiones, los médicos recomiendan una operación para reconstruir un ligamento roto.

Con los esguinces, la clave está en tomárselo con calma y no pasarse de la raya.

Sigue los consejos de tu médico y no te fuerces ni te sientas presionado a reanudar el deporte ni otras actividades físicas demasiado pronto.

Los esguinces se suelen curar bien, pero necesitan tiempo para recuperarse por completo.

 

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